domenica, giugno 29, 2008

domenica, giugno 22, 2008

domenica, giugno 15, 2008

giovedì, giugno 12, 2008

domenica, giugno 08, 2008

venerdì, maggio 30, 2008

domenica, maggio 25, 2008

mercoledì, maggio 21, 2008

domenica, maggio 11, 2008

sabato, maggio 03, 2008

domenica, aprile 27, 2008

sabato, aprile 19, 2008

giovedì, aprile 10, 2008

martedì, aprile 01, 2008

giovedì, marzo 27, 2008

Mínimas de San Martín para su hija Merceditas


La muerte prematura de su madre Remedios de Escalada de San Martín, y los constantes viajes de campaña de su padre Don José de San Martín, otorgaron a Merceditas una educación deficiente fundamentalmente a cargo de sus criadas. Conciente de esto, durante un viaje a Europa que realizara San Martín en 1824, el general decide afrontar lo que quizá sería la batalla más difícil de su vida: educar a la bestia intratable en que se ha convertido su hija. En esta época escribe las Máximas, que desde su aparición han ocupado los primeros puestos del Ranking de Anécdotas Nacionales. En esa misma ocasión, escribió las que ocupan un puesto mucho más bajo en la tabla, entre los Consejos de Sarmiento para el cuidado de los libros y la Receta para hacer dulce de leche sin querer de la madre de San Martín. Se trata de las Mínimas del General San Martín para su hija Merceditas, que transcribimos a continuación porque son pocas:

1- No intentarás alcanzar la punta de tu nariz con la lengua aunque tus amigos lo hagan y se pueda.

2- Habla poco, y que sea preciso.

3- No te sacarás la cosita negra de entre los dedos de los pies, y menos ahora que estamos en Europa.

4- Obedecerás a tu padre incluso en las decisiones más aberrantes.

5- No realices baños de inmersión, derrocha una cantidad de agua equivalente a la necesaria para 1500 cactus durante 1 año.

6- Comerás lo que haya para comer, o sino no comerás nada.

7- No te quedarás mirando cuando por la calle te cruces con tuertos, rengos, mancos, ciegos, jorobados, mujeres con pelos en la cara, obesos, personas con verrugas grandes, personas que caminan gracioso, Alsina, siameses, pobres.

8- Te afeitarás la cara todas las semanas.

9- No insistirás a tu padre en eso de que te dé un hermanito, puesto que su esposa ha muerto.

10- No volverás a decir que la revolución de Francia fue mucho más pintoresca y entretenida que la que hizo tu padre.

11- No uses esa palabra horrenda tan de moda ahora, endijpué, que usan todos los chicos de tu edad. Y en vez de decir siempre un cristiano, puedes usar otras expresiones como el caballero, o el señor, o mi padre, o el virrey, etc.

12- Libertar Chile no fue “para cagada”.

13- No dirás “Cabral hubiera dicho que sí”, ante una negativa de tu padre.

venerdì, marzo 21, 2008

domenica, marzo 16, 2008

Remake


los más fieles ya sabrán que es una tira muy vieja que volví a dibujar, a ver si rescato algunas para ese periódico nuevo, Nexo, que me dijeron.

venerdì, marzo 14, 2008

venerdì, marzo 07, 2008

giovedì, febbraio 28, 2008

tips para armar una película


Se sabe que ahora que hubo un conflicto gremial entre las autoridades de Hollywood y los guionistas, las productoras buscarán “mente de obra” barata en los países sudamericanos (y africanos no, porque tampoco es la pavada). Para provecho de los jóvenes guionistas que sólo desean triunfar y vivir en el exterior, y también para aquellos soñadores que quieran hacer una película argentina lo más parecida a las de Hoollywood que se pueda –para poner en la publicidad a un viejo diciendo “no tenemos nada que envidiarle a los norteamericanos” o una nena diciendo “si no estaba la cabeza de Darín casi ni me daba cuenta que era cine nuestro- se presentan una serie de tips para armar una película adecuada al paladar del norte.
La Frase Guiño: aquí es donde el personaje usa una frase con un doble significado que él entiende, el espectador entiende, pero el que está hablando con él no sospecha ni en pedo y se queda mirando como un gil. En general se usan frases coloquiales como es el caso de un personaje que le diga a su madre ¿qué podría pasarme? antes de subirse al Titanic, o un Clark Kent que se despida de Luisa al grito de Me tengo que ir volando.
“No somos personajes, somos personas”: muchas veces los guionistas intentan romper la barrera separa realidad y ficción y quieren que sus personajes razonen como personas (que son entidades diferentes, por ejemplo: Johny Deep es una persona, El Joven Manos de Tijera es un personaje). Una frase muy usada en estos casos, y pariente directa de las frases guiño, es esto parece una maldita película. Para lograr un efecto más aberrante se puede invertir esta frase en las cosas no siempre salen como en las películas.
El nombre “con significado”: Cuando un personaje tiene determinada característica muy marcada, el guionista puede demostrar que está un paso adelante del espectador poniéndole un nombre relacionado a su naturaleza: Amador, si está enamorado; Amparo, si es una madre protectora; Aurora, si se levanta temprano; Marco, si es telefonista; Marina, si se muere ahogada; Arturo, si sufre una constipación; etc. El caso más desalentador es cuando el nombre no ilustra al personaje sino al revés, como podría ser el caso de poner un personaje chiquitito chiquitito y que se llame Libertad.
El cosito que le habían dado en la segunda escena y no nos acordábamos: este tropo aparece en determinado momento en el que el personaje está hasta la manija y uno piensa al fin una en la que pierde Bruce Willis. Pero no. En ese instante el actor saca del bolsillo un objeto que le había sido entregado en la segunda escena al grito Si vas para tu casa haceme la gauchada y llevate este repelente para mutantes que no tengo donde ponerlo, cosa que el espectador había olvidado por completo ya que era una toma absolutamente fuera de contexto y ni siquiera se sabía que iba a ser una película de mutantes.
La boludez pendiente: este truco se usa para que la película no termine espectacularmente en la escena donde revienta todo, sino en la escena siguiente, mucho más calma, donde el actor tiene que hacer alguna cosita insignificante que le quedó colgada. Puede tratarse de devolver una película al video, llegar al partido de los Jabalíes de Boston, o algún compromiso familiar. El caso más utilizado es que Bruce Willis le haya prometido al hijo ir a verlo en el acto de la escuela pero después se le complica porque en el transcurso de la mañana lo raptan unos fundamentalistas árabes, descubre una bomba nuclear clandestina en las afueras de Los Ángeles, anula dos conspiraciones para matar al presidente y termina en una situación delicada con un iraquí-bomba, los dos subidos a una torre de alta tensión. Entonces llega con una media hora imperdonable de retraso y todo lleno de agujeros que no podrán conmover al hijo.
Justificación de las terceras partes retrasadas: Cuando una película tiene éxito y hacen una segunda parte que también tiene éxito, los productores suelen tomarse un tiempo para dedicarse full-time a gastar legalmente su dinero. Es por eso que la tercera parte de estas películas, aparece recién 5 o 6 años más tarde, cuando se les acaban sus amplias reservas. En esos casos se recurre a un tropo mediante el cual se da por entendido que durante todo el tiempo que el productor estuvo comprando islas el personaje también estuvo haciendo otra cosa. Entonces, estas películas comienzan con un helicóptero que aterriza en La India para buscar a Rambo que está haciendo tareas de beneficencia o con una limosina que estaciona frente al gimnasio de barrio que puso Van Dame cuando se cansó de matar chinos o con un paracaidista que aterriza en Pinamar donde estaba vendiendo remeras Carlos Calvo.
Resucitación del anteúltimo muerto: hay un momento en el que mucha gente llega a un mismo lugar y se estacionan los autos de modo que ya no los van a poder sacar: uno debe entender que se ha llegado al escenario final de la película. Allí, buenos y malos se irán matando uno por uno según el sistema de playoff, hasta que sólo quede el más bueno de todos contra el más malo de todos. En ese momento el espectador ya sabe que va a ganar el bueno pero si este nomás va y le pega un tiro al malo, no hay sorpresas. Así que el guionista nuevamente demostrará que está un paso antes del espectador y los hará pelear un rato hasta que Bruce se tropiece y se le caiga el arma, para que uno se crea de nuevo que al fin una película donde se muere Bruce Willis. Pero no. En ese momento el personaje que habían matado anteúltimo –y que hasta el momento era intrascendente- decide que todavía está un poco vivo y con un último aliento le dispara al más malo de todos en el pecho al grito de ¡te estoy salvando, Bruce!, aunque en realidad lo que quiere es salvarse a él mismo del anonimato. Este recurso también se conoce en Argentina como “La Gran Cabral”.

venerdì, febbraio 22, 2008

sabato, febbraio 16, 2008

martedì, febbraio 12, 2008

una anécdota personal sobre mis vacaciones


yo estaba con un amigo disfrutando la naturaleza en una alta rambla a la vera de un río cordobés, y el reflejo de la luna bailaba en las aguas la música que le tocaba con la guitarra. de repente me sobreviene la necesidad también natural de hacer pis -porque estábamos tomando cerveza- a lo que mi amigo me sugiere pedir permiso en la heladería. "De ninguna manera", le respondo aireado. "Dado que todo lo que creó Dios es de mejor calidad, voy a bajar estos metros que me separan de la verde y agreste orilla para que, aunque esté a oscuras, me sirva de baño". No va que bajo y siento un picor en los pies. me corro y continúa un picor. me corro como diez pasos y continúa un picor. no era una ortiga. De nuevo en la superfice, como no cesaba el picor, me miré las patas y me las estaba invadiendo una patota fenomenal de hormigas grandes y carnívoras. De inmediato me descalcé, pero uno de los ejemplares de alpargata decidió caer de nuevo rambla abajo. No pude recuperarlo ese día y enseguida surgieron las teorías: de que las hormigas lo habían devorado, que lo habían llevado al hormiguero para la reina que también calza 42, que lo habían transformado en kilómetros -para ellas- de mediasombra.

Al otro día acudí al lugar -eficazmente memorizado esa noche- y la alpargata estaba allí, recostada contra una roca. No había rasgos de las hormigas ni de ninguno de los acontecimientos de la noche anterior. Sólo las lastimaduras, pequeños puntos rojos en los pies, me hicieron saber que todo había sido cierto, que aquel que peleó y yo éramos la misma persona.


El dibujo data de Villa Carlos Paz, Pcia. de Córdoba, 24 de enero del 2008. (N de H: la fotoshopeada es posterior).

venerdì, febbraio 08, 2008

venerdì, febbraio 01, 2008