domenica, novembre 23, 2008
sabato, novembre 15, 2008
venerdì, ottobre 24, 2008
sabato, ottobre 18, 2008
giovedì, ottobre 09, 2008
venerdì, ottobre 03, 2008
sabato, settembre 27, 2008
Indigestión
venerdì, settembre 19, 2008
giovedì, settembre 11, 2008
venerdì, settembre 05, 2008
lunedì, settembre 01, 2008
domenica, agosto 03, 2008
sabato, luglio 26, 2008
Génesis

Al principio fue el caos y después, gracias a dios, vino el cosmos. Y fue el mismo dios quien creó animales y plantas para que habitaran el mundo y le dieran vida. Y creó también al hombre.
Pero cuando vio dios que el hombre estaba más tranquilo que él, creó el mosquito.
Y sintió el hombre que el mosquito le molestaba. Entonces, creó la palmeta.
Dios vio que la palmeta era buena, y se compró una.
Vio el hombre empero que la palmeta era rentable, que podía ganar el pan sin trabajar la tierra. Y subió los precios.
Y como vio dios que la palmeta era cara la guardó para ocasiones especiales, y recién entonces notó el hombre que no le alcanzaría el tiempo para trabajar la tierra, ocuparse de los quehaceres del hogar y encima darle nombre a las cosas; y pidió a dios que el día tenga treinta horas.
Y sabiendo este que aquello aumentaría en un 25% su jornada laboral, quiso que existiera otro dios. Y le dijeron que no. Entonces, prefirió darle al hombre una compañera para que le ayude.
Y así el hombre puso nombre a las cosas. Le puso a la silla silla y al caballo caballo.
Y pensó él que las cosas eran muchas y anotó cada nombre en un cuaderno con su significado. Y creó el diccionario.
Y como Dios vio que el diccionario era bueno, quiso tener el suyo. Y separó las malas palabras de las buenas.
Y como viera la mujer que el hombre, empecinado en dar nombre a las cosas, no llevaba alimento al hogar, tuvo que comer del árbol prohibido. Entonces supo que estaban desnudos y fue corriendo a avisarse al hombre. Y se vistieron.
Dios los vio y se enojó. Y dijo al hombre: sufrirás y trabajarás mucho hasta que vuelvas a la tierra, porque del polvo vienes y en polvo te convertirás.
Y comprendió la mujer el sexo.
Comprendió en cambio el hombre la precariedad de su existencia. Y al no notar una diferencia esencial entre él y las demás entidades de la tierra, decidió que también merecía un nombre: se llamó a sí mismo Adán y a su compañera Eva. Y fue corriendo a contarle.
Y supo Eva entonces que Adán no había comprendido el sexo. Y le explicó.
Y vio dios que el sexo era sucio, que era chancho, incómodo, que disfrutaban en lugar de sufrir. Y los echó del Edén.
Y afuera tuvieron dos hijos idénticos que llamaron Caín y Abel, y para diferenciarlos educaron al uno mal y al otro bien.
Caín y Abel se pelearon. Y perdió Abel. Y fue creciendo con los años el mal sobre la tierra.
Y como dios vio que eso no era bueno, provocó un diluvio para extinguirlo. Y se fueron los mosquitos.
Salvado solo Noé de aquel gran diluvio y estando solo y aburrido en el mundo, comenzó a poner nombre a las cosas.
Y llamó a la silla gato y al caballo termo.
Y vio dios que Noé se equivocaba, y le regaló el diccionario.
Pero cuando vio dios que el hombre estaba más tranquilo que él, creó el mosquito.
Y sintió el hombre que el mosquito le molestaba. Entonces, creó la palmeta.
Dios vio que la palmeta era buena, y se compró una.
Vio el hombre empero que la palmeta era rentable, que podía ganar el pan sin trabajar la tierra. Y subió los precios.
Y como vio dios que la palmeta era cara la guardó para ocasiones especiales, y recién entonces notó el hombre que no le alcanzaría el tiempo para trabajar la tierra, ocuparse de los quehaceres del hogar y encima darle nombre a las cosas; y pidió a dios que el día tenga treinta horas.
Y sabiendo este que aquello aumentaría en un 25% su jornada laboral, quiso que existiera otro dios. Y le dijeron que no. Entonces, prefirió darle al hombre una compañera para que le ayude.
Y así el hombre puso nombre a las cosas. Le puso a la silla silla y al caballo caballo.
Y pensó él que las cosas eran muchas y anotó cada nombre en un cuaderno con su significado. Y creó el diccionario.
Y como Dios vio que el diccionario era bueno, quiso tener el suyo. Y separó las malas palabras de las buenas.
Y como viera la mujer que el hombre, empecinado en dar nombre a las cosas, no llevaba alimento al hogar, tuvo que comer del árbol prohibido. Entonces supo que estaban desnudos y fue corriendo a avisarse al hombre. Y se vistieron.
Dios los vio y se enojó. Y dijo al hombre: sufrirás y trabajarás mucho hasta que vuelvas a la tierra, porque del polvo vienes y en polvo te convertirás.
Y comprendió la mujer el sexo.
Comprendió en cambio el hombre la precariedad de su existencia. Y al no notar una diferencia esencial entre él y las demás entidades de la tierra, decidió que también merecía un nombre: se llamó a sí mismo Adán y a su compañera Eva. Y fue corriendo a contarle.
Y supo Eva entonces que Adán no había comprendido el sexo. Y le explicó.
Y vio dios que el sexo era sucio, que era chancho, incómodo, que disfrutaban en lugar de sufrir. Y los echó del Edén.
Y afuera tuvieron dos hijos idénticos que llamaron Caín y Abel, y para diferenciarlos educaron al uno mal y al otro bien.
Caín y Abel se pelearon. Y perdió Abel. Y fue creciendo con los años el mal sobre la tierra.
Y como dios vio que eso no era bueno, provocó un diluvio para extinguirlo. Y se fueron los mosquitos.
Salvado solo Noé de aquel gran diluvio y estando solo y aburrido en el mundo, comenzó a poner nombre a las cosas.
Y llamó a la silla gato y al caballo termo.
Y vio dios que Noé se equivocaba, y le regaló el diccionario.
sabato, luglio 19, 2008
domenica, luglio 06, 2008
domenica, giugno 29, 2008
domenica, giugno 22, 2008
domenica, giugno 15, 2008
giovedì, giugno 12, 2008
domenica, giugno 08, 2008
venerdì, maggio 30, 2008
domenica, maggio 25, 2008
mercoledì, maggio 21, 2008
domenica, maggio 11, 2008
sabato, maggio 03, 2008
Iscriviti a:
Post (Atom)






















