mercoledì, dicembre 24, 2008

Troche & Moche


Salió la revista Troche & Moche: historieta de acá que es algo así como la tercera revista de historietas bahienses en la historia, la hace mi hermano pedro, vale 3 pesitos y si vivís medio de pasada u ofrecés tereré te la llevamos a tu casa.
Aquí la tapa, a cargo del gran Mauro Giolitti. Adentro hay muchas historietas de mi hermano, mías y de algunos historietistas más, todos bahienses. 

sabato, dicembre 13, 2008

venerdì, dicembre 05, 2008

domenica, novembre 30, 2008

domenica, novembre 23, 2008

sabato, novembre 15, 2008

venerdì, ottobre 24, 2008

giovedì, ottobre 09, 2008

sabato, settembre 27, 2008

Indigestión


me acordé de que hago historietas y decidí hacer una tira basada en una noticia. y más ahora que salgo en un periódico.
y también me acordé de que esto es un blog y me puse a poner links.

venerdì, settembre 19, 2008

giovedì, settembre 11, 2008

venerdì, settembre 05, 2008

lunedì, settembre 01, 2008

Vi al abuelo en sueños


Le puse tilde a "vi". no lo lleva.

sabato, luglio 26, 2008

Génesis


Al principio fue el caos y después, gracias a dios, vino el cosmos. Y fue el mismo dios quien creó animales y plantas para que habitaran el mundo y le dieran vida. Y creó también al hombre.
Pero cuando vio dios que el hombre estaba más tranquilo que él, creó el mosquito.
Y sintió el hombre que el mosquito le molestaba. Entonces, creó la palmeta.
Dios vio que la palmeta era buena, y se compró una.
Vio el hombre empero que la palmeta era rentable, que podía ganar el pan sin trabajar la tierra. Y subió los precios.
Y como vio dios que la palmeta era cara la guardó para ocasiones especiales, y recién entonces notó el hombre que no le alcanzaría el tiempo para trabajar la tierra, ocuparse de los quehaceres del hogar y encima darle nombre a las cosas; y pidió a dios que el día tenga treinta horas.
Y sabiendo este que aquello aumentaría en un 25% su jornada laboral, quiso que existiera otro dios. Y le dijeron que no. Entonces, prefirió darle al hombre una compañera para que le ayude.
Y así el hombre puso nombre a las cosas. Le puso a la silla silla y al caballo caballo.
Y pensó él que las cosas eran muchas y anotó cada nombre en un cuaderno con su significado. Y creó el diccionario.
Y como Dios vio que el diccionario era bueno, quiso tener el suyo. Y separó las malas palabras de las buenas.
Y como viera la mujer que el hombre, empecinado en dar nombre a las cosas, no llevaba alimento al hogar, tuvo que comer del árbol prohibido. Entonces supo que estaban desnudos y fue corriendo a avisarse al hombre. Y se vistieron.
Dios los vio y se enojó. Y dijo al hombre: sufrirás y trabajarás mucho hasta que vuelvas a la tierra, porque del polvo vienes y en polvo te convertirás.
Y comprendió la mujer el sexo.
Comprendió en cambio el hombre la precariedad de su existencia. Y al no notar una diferencia esencial entre él y las demás entidades de la tierra, decidió que también merecía un nombre: se llamó a sí mismo Adán y a su compañera Eva. Y fue corriendo a contarle.
Y supo Eva entonces que Adán no había comprendido el sexo. Y le explicó.
Y vio dios que el sexo era sucio, que era chancho, incómodo, que disfrutaban en lugar de sufrir. Y los echó del Edén.
Y afuera tuvieron dos hijos idénticos que llamaron Caín y Abel, y para diferenciarlos educaron al uno mal y al otro bien.
Caín y Abel se pelearon. Y perdió Abel. Y fue creciendo con los años el mal sobre la tierra.
Y como dios vio que eso no era bueno, provocó un diluvio para extinguirlo. Y se fueron los mosquitos.
Salvado solo Noé de aquel gran diluvio y estando solo y aburrido en el mundo, comenzó a poner nombre a las cosas.
Y llamó a la silla gato y al caballo termo.
Y vio dios que Noé se equivocaba, y le regaló el diccionario.

sabato, luglio 19, 2008

domenica, giugno 29, 2008

domenica, giugno 15, 2008

domenica, giugno 08, 2008

domenica, maggio 25, 2008

domenica, aprile 27, 2008

giovedì, marzo 27, 2008

Mínimas de San Martín para su hija Merceditas


La muerte prematura de su madre Remedios de Escalada de San Martín, y los constantes viajes de campaña de su padre Don José de San Martín, otorgaron a Merceditas una educación deficiente fundamentalmente a cargo de sus criadas. Conciente de esto, durante un viaje a Europa que realizara San Martín en 1824, el general decide afrontar lo que quizá sería la batalla más difícil de su vida: educar a la bestia intratable en que se ha convertido su hija. En esta época escribe las Máximas, que desde su aparición han ocupado los primeros puestos del Ranking de Anécdotas Nacionales. En esa misma ocasión, escribió las que ocupan un puesto mucho más bajo en la tabla, entre los Consejos de Sarmiento para el cuidado de los libros y la Receta para hacer dulce de leche sin querer de la madre de San Martín. Se trata de las Mínimas del General San Martín para su hija Merceditas, que transcribimos a continuación porque son pocas:

1- No intentarás alcanzar la punta de tu nariz con la lengua aunque tus amigos lo hagan y se pueda.

2- Habla poco, y que sea preciso.

3- No te sacarás la cosita negra de entre los dedos de los pies, y menos ahora que estamos en Europa.

4- Obedecerás a tu padre incluso en las decisiones más aberrantes.

5- No realices baños de inmersión, derrocha una cantidad de agua equivalente a la necesaria para 1500 cactus durante 1 año.

6- Comerás lo que haya para comer, o sino no comerás nada.

7- No te quedarás mirando cuando por la calle te cruces con tuertos, rengos, mancos, ciegos, jorobados, mujeres con pelos en la cara, obesos, personas con verrugas grandes, personas que caminan gracioso, Alsina, siameses, pobres.

8- Te afeitarás la cara todas las semanas.

9- No insistirás a tu padre en eso de que te dé un hermanito, puesto que su esposa ha muerto.

10- No volverás a decir que la revolución de Francia fue mucho más pintoresca y entretenida que la que hizo tu padre.

11- No uses esa palabra horrenda tan de moda ahora, endijpué, que usan todos los chicos de tu edad. Y en vez de decir siempre un cristiano, puedes usar otras expresiones como el caballero, o el señor, o mi padre, o el virrey, etc.

12- Libertar Chile no fue “para cagada”.

13- No dirás “Cabral hubiera dicho que sí”, ante una negativa de tu padre.

domenica, marzo 16, 2008

Remake


los más fieles ya sabrán que es una tira muy vieja que volví a dibujar, a ver si rescato algunas para ese periódico nuevo, Nexo, que me dijeron.

venerdì, marzo 14, 2008

giovedì, febbraio 28, 2008

tips para armar una película


Se sabe que ahora que hubo un conflicto gremial entre las autoridades de Hollywood y los guionistas, las productoras buscarán “mente de obra” barata en los países sudamericanos (y africanos no, porque tampoco es la pavada). Para provecho de los jóvenes guionistas que sólo desean triunfar y vivir en el exterior, y también para aquellos soñadores que quieran hacer una película argentina lo más parecida a las de Hoollywood que se pueda –para poner en la publicidad a un viejo diciendo “no tenemos nada que envidiarle a los norteamericanos” o una nena diciendo “si no estaba la cabeza de Darín casi ni me daba cuenta que era cine nuestro- se presentan una serie de tips para armar una película adecuada al paladar del norte.
La Frase Guiño: aquí es donde el personaje usa una frase con un doble significado que él entiende, el espectador entiende, pero el que está hablando con él no sospecha ni en pedo y se queda mirando como un gil. En general se usan frases coloquiales como es el caso de un personaje que le diga a su madre ¿qué podría pasarme? antes de subirse al Titanic, o un Clark Kent que se despida de Luisa al grito de Me tengo que ir volando.
“No somos personajes, somos personas”: muchas veces los guionistas intentan romper la barrera separa realidad y ficción y quieren que sus personajes razonen como personas (que son entidades diferentes, por ejemplo: Johny Deep es una persona, El Joven Manos de Tijera es un personaje). Una frase muy usada en estos casos, y pariente directa de las frases guiño, es esto parece una maldita película. Para lograr un efecto más aberrante se puede invertir esta frase en las cosas no siempre salen como en las películas.
El nombre “con significado”: Cuando un personaje tiene determinada característica muy marcada, el guionista puede demostrar que está un paso adelante del espectador poniéndole un nombre relacionado a su naturaleza: Amador, si está enamorado; Amparo, si es una madre protectora; Aurora, si se levanta temprano; Marco, si es telefonista; Marina, si se muere ahogada; Arturo, si sufre una constipación; etc. El caso más desalentador es cuando el nombre no ilustra al personaje sino al revés, como podría ser el caso de poner un personaje chiquitito chiquitito y que se llame Libertad.
El cosito que le habían dado en la segunda escena y no nos acordábamos: este tropo aparece en determinado momento en el que el personaje está hasta la manija y uno piensa al fin una en la que pierde Bruce Willis. Pero no. En ese instante el actor saca del bolsillo un objeto que le había sido entregado en la segunda escena al grito Si vas para tu casa haceme la gauchada y llevate este repelente para mutantes que no tengo donde ponerlo, cosa que el espectador había olvidado por completo ya que era una toma absolutamente fuera de contexto y ni siquiera se sabía que iba a ser una película de mutantes.
La boludez pendiente: este truco se usa para que la película no termine espectacularmente en la escena donde revienta todo, sino en la escena siguiente, mucho más calma, donde el actor tiene que hacer alguna cosita insignificante que le quedó colgada. Puede tratarse de devolver una película al video, llegar al partido de los Jabalíes de Boston, o algún compromiso familiar. El caso más utilizado es que Bruce Willis le haya prometido al hijo ir a verlo en el acto de la escuela pero después se le complica porque en el transcurso de la mañana lo raptan unos fundamentalistas árabes, descubre una bomba nuclear clandestina en las afueras de Los Ángeles, anula dos conspiraciones para matar al presidente y termina en una situación delicada con un iraquí-bomba, los dos subidos a una torre de alta tensión. Entonces llega con una media hora imperdonable de retraso y todo lleno de agujeros que no podrán conmover al hijo.
Justificación de las terceras partes retrasadas: Cuando una película tiene éxito y hacen una segunda parte que también tiene éxito, los productores suelen tomarse un tiempo para dedicarse full-time a gastar legalmente su dinero. Es por eso que la tercera parte de estas películas, aparece recién 5 o 6 años más tarde, cuando se les acaban sus amplias reservas. En esos casos se recurre a un tropo mediante el cual se da por entendido que durante todo el tiempo que el productor estuvo comprando islas el personaje también estuvo haciendo otra cosa. Entonces, estas películas comienzan con un helicóptero que aterriza en La India para buscar a Rambo que está haciendo tareas de beneficencia o con una limosina que estaciona frente al gimnasio de barrio que puso Van Dame cuando se cansó de matar chinos o con un paracaidista que aterriza en Pinamar donde estaba vendiendo remeras Carlos Calvo.
Resucitación del anteúltimo muerto: hay un momento en el que mucha gente llega a un mismo lugar y se estacionan los autos de modo que ya no los van a poder sacar: uno debe entender que se ha llegado al escenario final de la película. Allí, buenos y malos se irán matando uno por uno según el sistema de playoff, hasta que sólo quede el más bueno de todos contra el más malo de todos. En ese momento el espectador ya sabe que va a ganar el bueno pero si este nomás va y le pega un tiro al malo, no hay sorpresas. Así que el guionista nuevamente demostrará que está un paso antes del espectador y los hará pelear un rato hasta que Bruce se tropiece y se le caiga el arma, para que uno se crea de nuevo que al fin una película donde se muere Bruce Willis. Pero no. En ese momento el personaje que habían matado anteúltimo –y que hasta el momento era intrascendente- decide que todavía está un poco vivo y con un último aliento le dispara al más malo de todos en el pecho al grito de ¡te estoy salvando, Bruce!, aunque en realidad lo que quiere es salvarse a él mismo del anonimato. Este recurso también se conoce en Argentina como “La Gran Cabral”.

venerdì, febbraio 22, 2008

martedì, febbraio 12, 2008

una anécdota personal sobre mis vacaciones


yo estaba con un amigo disfrutando la naturaleza en una alta rambla a la vera de un río cordobés, y el reflejo de la luna bailaba en las aguas la música que le tocaba con la guitarra. de repente me sobreviene la necesidad también natural de hacer pis -porque estábamos tomando cerveza- a lo que mi amigo me sugiere pedir permiso en la heladería. "De ninguna manera", le respondo aireado. "Dado que todo lo que creó Dios es de mejor calidad, voy a bajar estos metros que me separan de la verde y agreste orilla para que, aunque esté a oscuras, me sirva de baño". No va que bajo y siento un picor en los pies. me corro y continúa un picor. me corro como diez pasos y continúa un picor. no era una ortiga. De nuevo en la superfice, como no cesaba el picor, me miré las patas y me las estaba invadiendo una patota fenomenal de hormigas grandes y carnívoras. De inmediato me descalcé, pero uno de los ejemplares de alpargata decidió caer de nuevo rambla abajo. No pude recuperarlo ese día y enseguida surgieron las teorías: de que las hormigas lo habían devorado, que lo habían llevado al hormiguero para la reina que también calza 42, que lo habían transformado en kilómetros -para ellas- de mediasombra.

Al otro día acudí al lugar -eficazmente memorizado esa noche- y la alpargata estaba allí, recostada contra una roca. No había rasgos de las hormigas ni de ninguno de los acontecimientos de la noche anterior. Sólo las lastimaduras, pequeños puntos rojos en los pies, me hicieron saber que todo había sido cierto, que aquel que peleó y yo éramos la misma persona.


El dibujo data de Villa Carlos Paz, Pcia. de Córdoba, 24 de enero del 2008. (N de H: la fotoshopeada es posterior).

venerdì, febbraio 08, 2008

venerdì, gennaio 11, 2008

Estadios del desarrollo humano durante la juventud

Los seguidores de la doctrina Piagetiana han elaborado un importante artículo para cierta revista científica de un país de Europa, con el fin de financiarse la cena de fin de año. Se trata de una extensión de la teoría de los estadíos a una aplicación cultural. Aunque este punto choca con algunos de los pilares del pensamiento de la Psicología Genética de Jean Piaget (1, 76 m; 78 Kg.), sus continuadores aseguran que esta explicación se la guardan “para pascua o tal vez hasta las vacaciones de invierno”.
Durante el 1er año de vida, el niño desarrolla los esquemas de succión y de prensión voluntaria, dando lugar a los primeros procesos de clasificación.
En el 2do año de vida ya se utilizan en la organización cognoscitiva, el pensamiento y el lenguaje.
A los 3 años, el cachorro humano comienza a diferenciar el autito de mierda que le trajeron los reyes, del zarpado coche que tiene Pedro.
A los 4 años se desarrolla la noción de conservación de sustancia y peso al variar la forma.
Pasados los 5 años y medio se adquiere consciencia de lo ridículo que se ve con el gorrito y la musculosa de Mickey. Se calla por un tiempo para no defraudar a sus padres.
A los 6 años se comienza a diferenciar el triciclo azul que trajo Papá Noel de la zarpada bici con rueditas que tiene el hijo de la peluquera. Se establece la falacia de que andar en triciclo a los 6 años lo convierte a uno automáticamente en un pelotudo.
A los 7 años se adquiere la noción de que el fútbol es lo más importante del mundo y se gastan tardes enteras pateando una pelota de goma contra un garage, ignorando que para ser un crac tendría que haberse dado cuenta de esto a los 5.
A los 8 años se da cuenta de que tanto Papá Noel como los reyes magos no existen y que los regalos los elegían los boludos de los padres.
A los 9 años se toma conciencia de que Batman es muy capo porque no tiene superpoderes. Empieza a suplantar a los padres en el modelo de hombre al que se quiere llegar. Aparecen los posters.
A los 9 años y medio se adquiere la noción de que si A es igual a B y B es igual a C, A es igual a C. En el momento de insight el cachorro humano mira hacia un costado y murmura la palabra “obvio”, con una sonrisa.
A los 10 años se da cuenta de que cuando los padres hablan en el auto y usan esa palabra extraña, el “quetejedi”, en realidad están hablando de uno y eso no puede ser bueno.
A los 11 años se experimenta el placer de andar en bici por la calle, placer otorgado por una leve sensación del peligro en carne propia, a diferencia andar a mil por la vereda donde quien está en peligro es la señora de al lado.
A los 12 años se comienza a sospechar que los padres no suelen tener razón sino que la tiene Pergolini, y que escuchan una música de mierda. Se consigue un casette para grabar temas de Fito Paez de la radio.
A los 13 años se diferencia la bici cross sin rueditas que nos regaló un primo que tiene nuestra edad pero vive en una casa con pileta, de la zarpada Mountain Bike que tiene Pedro.
A los 14 años se descubre la existencia de otros conjuntos musicales que también la tienen clara y comienzan a suplantar a Batman en el ideal de hombre al que se quiere llegar y en las paredes del cuarto.
A los 15 años adquiere la noción de que el sexo es lo más importante del mundo y se deja el pelo largo e intenta aprender a tocar la guitarra.
A los 16 años se descubre que uno y sus amigos son la gente más graciosa e inteligente del mundo y se decide hacer un programa de radio que va a estar tan bueno como el de Pergolini o mejor.
A los 17 años se toma consciencia de que Fito Paez tiene algunas actitudes que generan cierta incomodidad. Se decide dejarlo de lado en la respuesta a la pregunta “¿qué música escuchas?”
A los 18 años –cuando se termina la secundaria- se comprende –en el mejor de los casos- que la vida no es joda, que de algo hay que vivir, y que para que funcione el cuentito ese de tener una banda, estar loco toda la vida y llenarse de guita como Keith Richard, hay que haber sido Keith Richard, como mínimo. Se corta el pelo.
A los 18 años y medio se descubre que todo este tiempo los padres estuvieron trabajando todos los días 7 u 8 horas. ¡7 u 8 horas!
A los 19 años se toma conciencia de que la Mountain Bike es una tremenda garcha y que la posta posta es tener una playera toda la vida.
A los 20 años se toma conciencia de que se pasó la vida interpretando frases sueltas y nunca se tomó el trabajo de sentarse a escuchar qué decía una canción entera. Se tiran la mitad de los casettes.
A los 21 años se descubre que los amigos de uno son unos lisos y que la música que escuchan los padres no está tan mala después de todo.
A los 22 años se descubre la importancia del dedo gordo y lo bien pensado que está. Se lo llama durante unos meses con el nombre de “pulgares opuestos”.
A los 23 años se descubre que el sexo no está bueno, que puede ser engorroso y hasta aburrido, y que muchas veces se puede estar mejor si pasan, por ejemplo, “Batman Vuelve” en Cinecanal.
A los 24 se recupera la noción de que el fútbol es lo más importante del mundo. Y uno que ya no se corre ni la mitad de lo que corren los pendejos de 13.
A los 25 años se toma total consciencia de que uno ya no es tan joven. El descubrimiento se produce al ver que las deidades futbolísticas que uno admiraba en la infancia, ahora son el director técnico de Colón de Santa Fe y fuman descontroladamente.

Edward


Textualmente: Vonnegut


Homenaje, se podría decir.

domenica, gennaio 06, 2008